limpieza de celosía o celosia
Una celosía es un elemento arquitectónico decorativo consistente en un tablero calado para cerrar espacios tales como ventanas y balcones, que impide ser visto pero permite ver y deja penetrar la luz y el aire.

Una lama o batería de lamas tiene un efecto similar, pero con forma de baldas o tiras de algún material. En ocasiones son móviles para permitir graduar la cantidad de luz que penetra en la vivienda.



Suelen estar instaladas en los huecos de las ventanas de las cocinas (sobre todo en las de los tendederos) para evitar que se vea el interior de la vivienda desde fuera.

Dependiendo de la edificación, puede ser de diversos materiales, pero en las viviendas actuales suele ser de aluminio, chapa, pvc, ladrillo o cemento.

Este tipo de estructuras habitualmente están muy sucias (por contaminación y por excrementos de pájaros) ya que no se suelen limpiar porque su limpieza es complicada por la cantidad de huecos de que constan. Además, su acceso no es fácil porque suelen estar muy pegadas a los cristales.

Imagen
Limpiar las celosías implica bastante trabajo por lo anteriormente dicho.

Sin embargo, dependiendo del material de que estén hechas, de su estado y de su ubicación, podríamos utilizar alguno de los siguientes procesos y tratamientos.

En primer lugar, prepararemos las herramientas necesarias y la recogida de los residuos. Al tratarse de estructuras que están lindando con la calle, es importante que evitemos la caída de suciedad u objetos que puedan estar adheridos como ropa de los vecinos que haya caído, excrementos de pájaros, macetas o plantas que hayan ido creciendo sobre las celosías y lamas, etc. Si corremos el riesgo de que algo caiga y no podemos limitarlo porque no tenemos acceso al exterior al estar cerrado por la celosía o lamas, entonces hagamos el trabajo en un horario nocturno cuando pasa poca gente por la calle, o si el riesgo es elevado o los objetos adheridos a las lamas o celosías pesados, llamenos a una empresa de limpieza del hogar y en particular de cocinas que pueda descolgar a especialistas de limpieza por la fachada. Así evitaremos que caigan cosas y puedan causar un accidente.

Igualmente deberemos ser especialmente cautos a la hora de subirnos a escaleras o similares para limpiar, y especialmente en el caso de que las lamas y celosías no estén bien fijadas a la pared, o no la cubran totalmente, en cuyo caso corremos el peligro de caernos a la calle.

En cuanto a herramientas y materiales, dependerán del estado y material de las lamas o celosía por lo tanto nos pueden hacer falta:
-cepillos con puas de menor o mayor dureza dependiendo del material,
-aspiradora con bolsa limpia y con alta capacidad de absorción de polvo, y con el accesorio reductor que permite llegar a sitios estrechos (importante),
-un destornillador o pequeña piqueta en caso de que haya suciedad o restos muy incrustrados (como por ejemplo yeso o cemento de cuando remozaron o pintaron la fachada),
-vaporetta,
-cubo de agua y fregona,
-escalera de mano,
-diversos tipos de trapos o bayetas,
-liquidos para limpieza y desincrustación de cemento, madera o chapa,
-opcionalmente podemos también necesitar una bolsa o gorro para la cabeza y un mandíl o mono que evite mancharnos en demasía.

Una vez tenemos preparados los materiales y el tiempo necesario para realizar el trabajo, comenzaremos la operación.
  • Comenzaremos quitando manualmente aquellos restos que son demasiado grandes para ser absorbidos por la aspiradora o que corren el peligro de caer.
  • En segundo lugar aspiraremos las distintas superficies prestando especial atención a cada rincón, ya que todo lo que no aspiremos bien, se quedará suspendido en el aire y nos ensuciará el resto de la vivienda o volverá a caer sobre las superficies limpiadas.
  • En tercer lugar, limpiaremos las distintas superficies con bayeta húmeda con agua o con algún producto adaptado a la superficie correspondiente la suciedad, en tantas pasadas como sea necesario.
  • En cuarto lugar, aplicaremos un producto que cuide o proteja la madera, chapa o el material que sea.


Y por último, y aunque somos todos conscientes de la dificultad de mantener limpias tales estructuras en nuestra vida tan ajetreada, es conveniente al menos una vez al año limpiarlas para evitar que la suciedad se incrustre y endurezca y luego el trabajo de limpieza se convierta en un suplicio.
En cualquier caso, siempre puede contratar a unos especialistas de limpieza del hogar para realizar el trabajo por Usted.

Ahora puede Usted:

 
 
Más consejos de LimpiezasExpress.com: Para limpiar los objetos y joyas de oro bastará con sumergirlos en agua jabonosa, aclarar y secar. 

Otros métodos muy efectivos son frotar con pasta de dientes y aclarar después con agua, añadir al agua jabonosa unas gotas de amoniaco o dejar en remojo durante diez minutos en  leche tibia. Una vez limpio se seca con una gamuza que no suelte pelusilla para sacar brillo.

Las joyas de oro blanco se limpian perfectamente batiendo una clara de huevo untándola sobre la joya con un pincel. Se deja secar y se retira frotando con un paño.
Para probar si ese objeto o joya es de oro un método sencillo es frotarlo contra una piedra de cuarzo, se acerca una llama a la raya que hemos hecho, si la raya desaparece por efecto del calor muy probablemente no se trata de oro o es de baja calidad.

La pureza del oro depende de sus quilates, el oro puro tiene  24 quilates, el de 22 está compuesto por un 91,7 por ciento de oro, un 4,2 de plata y un 4.1 de cobre. El oro de 18 quilates está compuesto de un 75 por ciento de oro, un 12,5 de plata y un 4,1 de cobre
y el 9 quilates tiene un 37,5 por ciento de oro, un 31,25 de plata y un 31,25 de cobre.  En  joyería se utiliza normalmente el oro de 22 y de 18 quilates ya que al tratarse de un metal muy blando el oro puro se deforma.
Ahora puede Usted:
 
 
Más consejos de LimpiezasExpress.com: Cuando el latón está muy sucio, lo mejor es limpiarlo frotando con un limón impregnado en sal fina o con una mezcla realizada a partes iguales con harina, vinagre y zumo de limón. Se aclara y se seca con un paño para sacarle brillo. Un yogurt natural (no azucarado) también puede servirle de ayuda para limpiar los objetos de latón, unte el yogurt suavemente, deje actuar durante un par de minutos y retírelo con un paño. 

Puede ganar tiempo al limpiar  pequeños adornos de latón si los hierve en agua con sal y vinagre, aclárelos y séquelos con un paño después de realizar esta operación.

Ahora puede Usted:

 
 
 
Más consejos de LimpiezasExpress.com: Los objetos de hierro esmaltado se limpian con una mezcla de agua y lejía frotando con una esponja dura y nunca con un estropajo metálico que podría arañarlos. 

Las sartenes de hierro, una vez lavadas y para evitar que se oxiden, deben secarse muy bien y frotarse con un poco de aceite vegetal. Para eliminar el óxido frote con una mezcla de zumo de  limón y agua. 

Para eliminar el óxido de los objetos de hierro pequeños déjelos en remojo durante unas horas en un barreño con gasolina o petróleo, si se trata  de una superficie grande como una puerta o una verja empape en petróleo un cepillo y frote las partes  oxidadas.

Muchos muebles de exterior son de hierro, elimine el óxido y déles dos o tres manos de pintura especial para exterior para evitar que vuelvan a oxidarse.

Ahora puede Usted:

 
 
Más consejos de LimpiezasExpress.com: Los cromados son muy delicados, por ello para limpiarlos no se deben utilizar productos abrasivos ni instrumentos que puedan arañarlos o levantar el baño. 

Para lavarlos, utilizaremos una bayeta o una esponja húmeda y sacaremos brillo con un trapo seco. 

Una solución para sacar brillo a los materiales cromados es fabricar una pasta con ceniza o harina y agua, se extiende sobre la pieza y se deja secar, después frotaremos con un paño seco para eliminar la pasta y sacar brillo. Otra fórmula para dejar brillantes los utensilios cromados es frotarlos con un trapo mojado en vinagre de manzana.


Ahora puede Usted:

 
 
Más consejos de LimpiezasExpress.com: La limpieza más sencilla del cobre se realiza con un paño humedecido con vinagre y sal gorda. Si no tuviéramos, podríamos hacer la misma limpieza frotando con medio limón y bicarbonato y secando con un trapo enérgicamente para sacar brillo.

Si el cobre está oxidado, realice una pasta hirviendo vino con sal gorda. La pasta líquida  que obtenga se extiende con un trapo frotando con mayor fuerza en las manchas. Aclare y pula con otro paño limpio. Los refrescos de cola también son muy eficaces contra el óxido, deje el objeto de cobre oxidado durante unas horas en remojo y verá el resultado. 

Para retrasar la formación del verdín habitual en el cobre, aplique una capa de aceite  de linaza o parafina una vez realizada  la limpieza.

Ahora puede Usted:

 
 
Más consejos de LimpiezasExpress.com: para limpiar el bronce mezcle a partes iguales zumo de limón o vinagre, agua y amoniaco. Empape un paño y frote con él o con un cepillo de dientes si la pieza tiene recovecos a los que es complicado llegar. 

Si el objeto estuviera muy sucio debe empezarse frotando con un cepillo o un trapo empapado en petróleo, lavarse con agua jabón y sacarle brillo con la mezcla comentada.

Para que el bronce dorado se mantenga  como nuevo y brille, lo mejor es limpiarlo con vino tinto caliente. Si no utiliza mucho el objeto y quiere evitarse durante un tiempo su limpieza cúbralo con un barniz en spray.

Ahora puede Usted:

 
 
Más consejos de LimpiezasExpress.com: La carpintería de aluminio se mantiene normalmente lavándola con agua jabonosa con un chorro de amoniaco. Si estuviera muy sucia se utiliza un estropajo de nylon, procure  no utilizarlo metálico ni tampoco productos abrasivos como la lejía porque podrían arañarse. Si aplicamos en un paño alcohol de quemar dejaremos el aluminio brillante.

ATENCIÓN, se trata de un material frágil que se araña fácilmente, por lo que siempre hay que revisar que tanto el paño, estropajo o trapo que utilicemos como la sustancia limpiadora no tenga partículas duras o sólidas que no se disuelvan y puedan rayar o deteriorar el aluminio.

Ahora puede Usted:

 
 
Más consejos de LimpiezasExpress.com: El lavado de este material es sencillo, bastando con detergente y agua para mantenerlo. Sin embargo, si tenemos piezas deterioradas se pueden pulir con una mezcla de ceniza (de cigarros o de la chimenea por ejemplo) con aceite. Después se frota con un paño humedecido en alcohol para sacar brillo. 

Para abrillantar las cazuelas, se frota un trapo humedecido en zumo de  limón y si han quedado en el interior manchas blancas de la cal del agua se eliminaran cociendo durante unos minutos la piel de unas patatas.

ATENCIÓN, se trata de un material frágil que se araña fácilmente, por lo que siempre hay que revisar que tanto el paño o trapo que utilicemos como la sustancia limpiadora no tenga partículas duras o sólidas que no se disuelvan y puedan rayar o deteriorar el acero inoxidable.

Ahora puede Usted:

 
 
Más consejos de LimpiezasExpress.com: Para lavar los visillos utilice agua  tibia y un detergente suave. Si son de color blanco y han ido perdiendo su color inicial y tornándose amarillos puede conseguir de nuevo su color si en el último aclarado añade bastante bicarbonato sódico.

Para recuperar el color crema que con los lavados o por el efecto del Sol se ha ido perdiendo, sumerja los visillos durante unas horas en una infusión de té, cuanto más concentrada más oscuro será el resultado.

Para que no salgan del lavado tan arrugados añada al último aclarado almidón o en su defecto una pequeña cantidad de azúcar.

Ahora puede Usted: