Lo ideal es limpiar la mancha de cola inmediatamente; pero como ya no hay solución, prueba a frotar la zona con un cepillo de cerdas suaves.
Si no consigues buenos resultados, inténtalo otra vez con una mezcla de una parte de vinagre por cuatro de agua, y aplícalo con un paño.
 
 
El sellado de la cerámica es un proceso muy sencillo que podrás realizar tú misma en casa siempre que se trate de una grieta fina.
El mayor problema de esta restauración está en la separación de los lados de la grieta ya que la inserción de una pieza muy ancha podría romper la pieza. Lo mejor es abrir la grieta con una cuchilla de afeitar que se introduce en el extremo de la grieta para separar los lados.
A continuación, llena una jeringuilla de aguja muy fina con pegamento de contacto e introduce el adhesivo en la grieta, poco a poco sin excederse con la cantidad.
Rápidamente, antes de que se seque, extrae la hoja de afeitar y fija la unión presionando ambos lados para cerrar la grieta.