Más consejos de LimpiezasExpress.com: Las manchas amarillentas producidas por el agua estancada se eliminan con una mezcla  de sal gruesa y vinagre caliente, se deja reposar y se frota suavemente con  la escobilla.

Es habitual utilizar lejía para limpiar el inodoro, recuerde que la lejía no es un agente de limpieza y que su uso puede dañar los materiales del baño. Igual de efectivos y más seguros son el vinagre y el zumo de limón.

 
 
Más consejos de LimpiezasExpress.com: El óxido que aparece en los grifos de cromo se elimina restregándolos con medio timón. Las manchas de cal se disuelven con vinagre, para ello empape un trozo de algodón y déjelo sobre la mancha durante una media hora.

Para desatascar un mando de ducha obstruido por la cal frótelo con un cepillo de dientes, si está verdaderamente obstruido se puede sumergir durante unas horas en una mezcla de agua caliente y vinagre.

Para ahorrar trabajo en la limpieza podemos frotar las griferías con un paño impregnado de glicerina, la capa de glicerina los dejará brillantes y evitará que queden en ellas  restos de  la cal del agua.
 
 
Para evitar el vaho que se  forma en los espejos frótelos con un paño que no suelte pelusilla con un poco de champú o jabón líquido y déjelo secar.

Los espejos quedarán mucho más brillantes y se evitarán las irisaciones si se limpian  con una mezcla de vinagre o alcohol con agua y se frotan con papel de periódico.

Las manchas blanquecinas se pueden disimular pintando con purpurina plateada el espejo por la parte de atrás.

 
 
Los posos de café  fríos sirven para eliminar  los pequeños atascos de las tuberías, tras echarlos hay que dejar correr abundante agua caliente.

Para acabar fácilmente con  los malos olores del cuarto de baño basta con encender una cerilla, si los malos olores provienen de las cañerías se disuelve levadura de pan con agua, se deja actuar durante una noche y por la mañana se vierte un cubo de agua hirviendo con sal por el desagüe.

 
 
Con la humedad la aparición de manchas de moho en las cortinas es inevitable. Para eliminarlas se frota con una esponja humedecida con lejía diluida.

Si las manchas se resisten, es mejor poner la cortina a remojo en una solución de lejía  (25 ml de lejía por cada litro de agua caliente), se aclaran bien  y se cuelgan aun mojadas. Se puede retrasar  la aparición del moho colgando una bolsita con cristales de sílice o lavando las cortinas con agua salada y colgándolas sin aclarar.

Las mamparas de la ducha se limpian  frotando con un cepillo de dientes y agua jabonosa con vinagre.
 
 
No se deben limpiar con productos abrasivos ni con lejías ya que podrían estropearse. Las manchas  amarillentas producto del agua estancada se quitan espolvoreando sal gruesa, añadiendo vinagre caliente y frotando suavemente.

Para que el esmalte de duchas y bañeras quede brillante y se eliminen las manchas que el agua deja se deben frotar con un limón cortado por la mitad. Si el esmalte ha empezado a amarillear podemos devolverle su color frotando con una esponja empapada en esencia de trementina y sal, se deja actuar durante unos minutos y se aclara con abundante agua caliente jabonosa.
 
 
Procure limpiar la cocina cada vez que la utilice, si tiene a mano una esponja o una bayeta húmeda podrá ir limpiándola mientras cocina.

Periódicamente se debe hacer una limpieza en profundidad, quite las partes desmontables (quemadores y aros de metal) y lávelos con agua caliente con detergente. Para  la superficie utilice detergentes cremosos para evitar los arañazos.

Puede mantener los quemadores limpios frotándolos con un cepillo o un estropajo de alambre.

La  limpieza de  las cocinas vitrocerámicas conlleva menos esfuerzo, la suciedad  ligera que no se ha pegado se limpia fácilmente con un paño húmedo, la suciedad ya adherida  debe limpiarse con productos específicos para vitrocerámicas que desengrasan y abrillantan sin rayar.

 
 
Para  limpiar los azulejos y eliminar la grasa pulverice agua con amoniaco, deje actuar y aclare con una bayeta. Si la cal del agua ha dejado manchas frote los azulejos con vinagre caliente, bicarbonato o con agua donde haya cocido patatas.

Para sacarlos brillo pase un paño humedecido en alcohol.

Para limpiar las juntas de los azulejos frótelas con un cepillo de dientes impregnado con lejía y agua.

 
 
Las copas de cristal deben lavarse con cuidado, para evitar roturas es útil poner en el fondo del  fregadero una toalla o una bayeta esponjosa que amortiguará los golpes.

Si quedan manchas de cal en las copas de cristal se deben aclarar con agua tibia con  limón o un poco de vinagre. El vinagre también es muy eficaz para eliminar la grasa, si lo echa al agua el brillo de sus copas será más acusado.

Las manchas en las ollas de cobre se eliminan frotando con medio limón cubierto de sal. Si  la olla es de aluminio la solución más eficaz es hervir agua con cáscaras de manzana o zumo de  limón.
 
 
Aunque  en el mercado existen productos específicos para limpiar los hornos, un truco casero muy eficaz consiste en espolvorear sobre las paredes y el fondo bicarbonato  sódico, dejar actuar durante una hora y después limpiar con un paño.

El horno microondas se puede limpiar colocando en su interior un recipiente con agua y unas rodajas de limón, caliéntelo hasta que se produzca una gran cantidadde vapor y luego aclárelo con una bayeta  húmeda.